miércoles, 27 de noviembre de 2013

Déficit de atención: ¿sobrediagnosticado?

Sergio, un niño de 9 años es muy activo y está lleno de energía. Le gusta moverse, hablar, reírse y hacer reír. Va al colegio y en su clase es muy popular. Tiene liderazgo. Su forma de ser le ha permitido encajar en casi todas las asignaturas pero hay una en concreto, biología, en la que ha tenido varios problemas.El profesor se queja de que en ocasiones parece que no le escucha cuando le habla. No es capaz de mantener la atención en una misma tarea. Entonces empieza a moverse, habla con sus compañeros, zarandea los pies y mira hacia las paredes. Por eso, el profesor de biología ha decidido contactar con los padres. Los otros profesores también han observado que Sergio es enérgico, pero Sergio no ha tenido problemas en las otras asignaturas. Los padres han contactado con un pediatra, pero éste no ha sido capaz de encontrar ninguna enfermedad.
En casa, Sergio es muy bueno chico: es obediente y respeta las normas. Juega con sus hermanos con naturalidad y se lleva bien con sus vecinos. ¿Qué le pasa a Sergio?
La gran mayoría de psicoterapeutas a los que se pudiera consultar afirmarían que Sergio padece Déficit de Atención.

Lo curioso es que Sergio no presenta los síntomas necesarios. Para que se le pueda diagnosticar dicho trastorno debe cumplirse que haya al menos seis síntomas diferentes de falta de atención, seis síntomas de hiperactividad, que aparezcan estos síntomas antes de los siete años de edad y que den problemas en al menos dos ámbitos diferentes (notad como hemos resaltado que en casa Sergio es otro más).

Lo más probable es que a Sergio no le interese lo que le están explicando, o que su mente esté muchísimo más interesada en el programa que vio ayer por la noche con su familia. Quizá ni siquiera es el qué le explican, si no el cómo. En un aula de 25 alumnos es complicado que el profesor de biología consiga motivar del mismo modo a la gran diversidad de perfiles que tiene. O puede que Sergio ya sepa lo que el profesor de biología está explicando, puede que esté yendo más allá en su cabeza y que necesite mejores retos, diferentes.

El TDAH

El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) se encuentra cada vez más presente como respuesta al comportamiento de niños y adolescentes. En España se estima que entre el 7 y el 10% de niños y adolescentes son diagnosticados con este síndrome. Desde la década de los 70 en EEUU el número de casos aumentó 10 veces. ¡Son cifras casi epidémicas! ¿Quiere esto decir que estamos frente a una epidemia de TDAH?

El sociólogo norteamericano Enrico Gnaulati se alerta y advierte que los psiquiatras suelen confundir los síntomas del TDAH con etapas normales de desarrollo. Por ello, aconseja a todos los padres que analicen muy detenidamente el comportamiento de sus hijos antes de someterlos a tratamientos psiquiátricos que involucren fármacos como la ritalina que es la que se receta normalmente en estos casos. Algunos expertos afirman que la ritalina puede provocar problemas de corazón, favorecer el cáncer de hígado e incluso parecen encontrar una relación entre el consumo de ritalina durante la infancia para combatir el TDAH y el consumo de drogas ilegales en la etapa adulta.

¿Entonces el TDAH existe o es una invención?

El pediatra Francisco Jiménez niega que se trate de un trastorno inventado, pero sí reconoce que éste se halla "sobrediagnosticado" y que "carece de criterio antes de los seis años". No todo "niño movido" tiene TDAH.
Jiménez explica que "el TDAH hace que los niños presenten hiperactividad e impulsividad; se trata de niños excesivamente inquietos, 'incapaces de estar sentados' y con una marcada agitación motriz". Pero no olvidemos que estos síntomas (por ejemplo interrumpir, dejar las tareas sin acabar, no prestar atención), en menor grado son comunes en la gran mayoría de niños pequeños.

¿Por qué es importante prevenir el sobrediagnóstico?

Los pediatras García Peñas y Domínguez Carral explican que hay tres categorías de daños asociados al sobrediagnóstico:
  1. Efectos físicos del diagnóstico y tratamientos innecesarios (recordemos que todas las intervenciones farmacológicas tienen efectos secundarios).
  2. Efectos psicológicos. Existirá un desarrollo de carga emocional o estigma por el solo hecho de haber sido "etiquetado", por lo que aumentará la vulnerabilidad del diagnosticado.
  3. La carga económica asociado a los costes del propio tratamiento, de las revisiones y realización de pruebas innecesarias.
Podéis encontrar más información en los siguientes enlaces:
Programa AtienDAH 
¿Existe un sobrediagnóstico del TDAH?, García Peñas y Domínguez Carral

viernes, 22 de noviembre de 2013

8 actividades que potencian la imaginación y el pensamiento creativo

Hace una semana hablábamos de la importancia de cultivar la imaginación. En el post de hoy os traemos 8 actividades que ayudan a cultivar la imaginación y potenciar el pensamiento creativo (creative thinking), que resulta cada vez más importante en el mundo cambiante en el que vivimos.

1. Juegos de palabras. Pídele al niño que sugiera una palabra (por ejemplo, gol). Responde con una palabra que esté relacionada (por ejemplo, fútbol). Luego, que otra persona responda con otra palabra relacionada con la anterior, y así sucesivamente. La creatividad empieza con la generación de ideas, la especulación y la creación de nuevas asociaciones.

2. Objetos misteriosos. Esta actividad hace que los niños desarrollen ideas que sean originales y tengan un objetivo, en este caso añadir valor o mejorar algo. Mostrar al niño una caja que contenga un "objeto misterioso". Sin mostrar de qué se trata, describe la apariencia del objeto y pídele al niño que visualice lo que se ha descrito, que realice una hipótesis y que formule preguntas para intentar identificar el objeto. Cuando lo averigüe, muéstrale el objeto y juega a describir para qué se realizó y sus posibles usos o cómo podría mejorarse. ¡Que sea creativo!




La creatividad también implica expandir el conocimiento actual. Los juegos de dibujos que implican retos visuales y verbales son perfectos.

3. Picto-juegos. Dibujar una forma aleatoria en una hoja y que el niño adivine qué podría ser. Puede expandirse haciendo que además le añada detalles transformándolo en aquello que está visualizando en su mente.

4. La fiesta de la cena. (para más pequeños) Es muy probable que los pequeños tengan varios peluches o juguetes y que cada uno tenga su propia personalidad. El juego consiste en que juntos organicéis una cena fiesta para su juguete favorito, en la que estarán invitados el resto de juguetes. Organizad y coordinad a quiénes invitáis, dónde deberían sentarse, qué deberían comer. ¡Pueden hasta hacerse las invitaciones!


5. 15 minutos de fama. Ser famoso no está solamente restringido a grandes actores o celebridades del mundo artístico. Los escritores y los grandes científicos también reciben premios y reconocimientos. Dale un micrófono al niño y dile qué premio ha recibido. Es el momento de que ingenie e improvise un discurso.

6. Cuéntale historias. No es necesario un cuento, ni un libro ilustrado. Quizá un peluche o solamente gestos puedan servir para contarle una historia. Se trata de una conexión uno a uno: el padre (o madre) y el niño. Se trata del arquetipo en el que la generación madura pasa los conocimientos a la nueva generación. Cuando los niños escuchan historias lanzan su imaginación a volar.

7. Historias escondidas. Haz que durante 15 minutos el niño pasee por la casa y localice tres objetos a los que no hubiera prestado atención anteriormente o que le parezcan misteriosos. Procura que no sean objetos íntimos, personales o frágiles (que los busque en habitaciones comunes). Cuando los haya traído, cuéntale una historia sobre cada uno de ellos: de dónde provienen, cómo cayeron en tus manos, por qué los has guardado,... Luego, pídele que invente una historia que una los tres objetos.

8. Conectamos con la naturaleza. Da un paseo con el pequeño por un parque o el campo. Recolectad juntos diez objetos diferentes y guardadlos en una bolsa o cajita. La idea es que el niño vaya contando una historia, ayudándose de los 10 objetos y utilizándolos como inspiración, mientras los saca de uno en uno.

Probadlos y contadnos cómo ha ido. ¿Tenéis alguna otra idea?

martes, 19 de noviembre de 2013

Y volvemos de Biocultura

Ayer el equipo de Epysteme volvía de cuatro días muy intensos en la Feria de Biocultura Madrid 2013. Estamos realmente satisfechos con los resultados. Hemos conocido a muchas familias, futuras familias, profesores, interesados y alumnos que han respondido muy positivamente a la iniciativa que planteábamos.
Las dos charlas que dimos tuvieron una muy buena acogida y pudimos intercambiar opiniones con muchas familias muy interesantes.
¡Algunos venían a vernos expresamente desde muy lejos! Así que desde Epysteme queremos daros muchas gracias a todos. Tenemos el email de muchos de vosotros a través del cuál os iremos informando de futuras charlas y eventos.
Como siempre, seguiremos en contacto con todos vosotros a través del blog y de la página de Facebook.


martes, 12 de noviembre de 2013

¡Epysteme ya tiene página de facebook!

¡Epysteme ya tiene página de Facebook y está recién estrenada! Y ahora que estamos apunto de irnos a Biocultura, os anunciamos que podréis seguir los eventos tanto desde este blog (en el que iremos publicando nuestro diario) como en la página de Facebook.


¡Seguidnos para no perderos ninguna actualización!

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Cultivar la imaginación

"La imaginación es más importante que el conocimiento"
Albert Einstein
Ya lo dijo Einstein una vez, allá en el 1929. Dicha frase todavía gana más sentido si se lee el resto de su escrito, que dice "Mientras que el conocimiento es limitado, la imaginación abarca el mundo entero...". Luego empezó a decirse esa famosa frase de "El conocimiento es poder". Pero lo cierto es que es más importante aquello que hacemos con dicho conocimiento por lo que nuestro nuevo mantra debería ser "La imaginación es poder".

¿Qué es la imaginación?

¿Cómo podríamos definir el término "imaginación"? La imaginación es un juego para el cerebro. Es una forma de arte, un estado en el que nuestra mente mueve y une piezas de formas únicas y nuevas. Una cosa es cierta: para poder unir piezas de formas nuevas y únicas debemos dominar esas piezas con anterioridad. Hace falta tener experiencia con ellas para que nuestro subconsciente sea capaz de crear algo nuevo. Para ello es necesario que nuestro cerebro juegue con conceptos en cada una de las etapas del aprendizaje. Así comprendemos e interiorizamos, reforzamos los conocimientos y ganamos habilidad para imaginar.

Otro punto clave para que la imaginación pueda emerger es que el alumno se sienta cómodo con los conceptos. Por ello no podemos entrenarlos para aprobar tests. No solamente. Los tests matan la imaginación.

Dejemos que los niños sean, bueno eso... niños

Toda idea nace de dos lugares: la mente y las manos. Es importante permitir que los niños aprendan a crear ideas y a ejercitar la imaginación. Dejémosles pensar, pero dejémosles también tocar, jugar, ejercitar su mente. La imaginación ayuda a construir habilidades sociales y emocionales. Es bueno dejar que los niños sean niños.

STEM (Science, Technology, Engineering and Math)

Las Ciencias, la Tecnología, la Ingeniería (¡ingenio!) y las Matemáticas ofrecen una manera de entrenar la imaginación. De hecho, éstas cuatro están basadas en la imaginación. Sin STEM (o CTIM en español) no tendríamos ni móviles, despertadores, microondas, Internet, GPS, coches, neveras... Estas ideas alguna vez tuvieron que nacer en la mente de alguien, y con los recursos y las capacidades adecuadas, pudieron llevarlas a cabo. Sí, enseñemos a los niños a imaginar pero no olvidemos darles la paleta para crear.

Cómo un juguete destruyó la imaginación

Hay muchos que dicen que la forma en la que se juega cambió de manera radical a finales de los años 50, con la "Thunder Burp" de Mattel. Y ¿porqué marcó la diferencia? Los niños pasaron de utilizar palos de árbol como espadas y crear sus propias aventuras en las que los palos eran meras anécdotas a centrarse en el juguete en sí.

Y ¿qué hacemos pues? No, quitar los juguetes a los niños no es tampoco una solución. Pero lo que sí podemos hacer es promover el juego libre. Compremos juguetes con fines y objetivos, como bloques de construcción. Y que los niños no se limiten a construir el fuerte que hay en la caja; que creen. Crear. Jugar. Construye su imaginación. Los prepara para construir mejores ideas en un futuro.


Puedes ver el artículo relacionado (versión original, en inglés) en: http://www.edutopia.org/blog/cultivating-imagination-ainissa-ramirez